Última escapada del año, en el Parador de León

Hace unos meses hicimos una escapada al Parador de Oropesa, y no disfrutamos tanto de la estancia como otras veces que hemos ido a otros establecimientos de la cadena, por lo que aprovechando las vacaciones de Navidad, decidimos quitarnos el regustillo amargo haciendo una salida de un par de días al parador de San Marcos, en León. Y os adelanto que aquí sí que puedo decir que fue todo EXCELENTE.

El parador está ubicado en León, en la Plaza de San Marcos, junto al río Bernesga. Se trata de un monasterio del siglo XVI reconvertido en hotel de la cadena Paradores. Hoy en día es hotel, iglesia y Museo de León, ya que el conjunto arquitectónico es enorme. De hecho es un parador-museo, que ofrece visitas guíadas por su interior, de enorme riqueza histórico artística.

Desde sus orígenes monasteriales, hasta la actualidad, el parador ha pasado por un montón de diversas funciones. Ha sido prisión, instituto de enseñanza, escuela de veterinaria, campo de concentración, casa de misioneros, hospital penitenciario, cuartel de caballería, ministerio de hacienda y otras utilidades muy variopintas. Hoy en día es uno de los dos cinco estrellas Gran Lujo que tiene la cadena, junto con el Reyes Católicos, de Santiago de Compostela. Y vive Dios que las merece.

Nuestra habitación era muy grande. Pasillo recibidor con doble armario empotrado y acceso al baño y dormitorio. Baño completo con bañera king size (por lo larga, no es que fuera redonda) y lavabo de doble seno, con todo tipo de equipación (secador, cepillos de dientes, cremas diversas). El dormitorio enorme, con cama doble y sofa-cama supletorio (de matrimonio), mueblebar-TV, zona de despacho, saloncito de estar y mesa camilla con dos sillones, y terraza con mesa y sillas. Además, muy amplio, así que no nos podemos quejar.

No sé si serán así todas las habitaciones o la nuestra es especial por ser la última del pasillo y hacer esquina. Hemos detectado en muchos hoteles, que al ir con niños te ponen en los extremos de los pasillos, presumiblemente para que tus churrumbeles molesten menos al resto de los clientes. Por mi estupendo, pero esto suele causarme problemas con la potencia de la wifi, como fue el caso aquí.

Las zonas comunes del Parador son también preciosas, para estar unas cuantas horas visitando el entorno. Aparte de las zonas de las habitaciones, el edificio cuenta con un claustro de dos pisos, que enmarca un jardin bien cuidado que invita al paseo y al recogimiento. Desde el claustro, se puede acceder a espacios como la biblioteca, la iglesia, el museo o el coro, además de los hermosos salones de los que está vastamente poblado.

La biblioteca es un espacio encantador, aunque bastante carente de libros (vaya paradoja). Tiene un par de docenas de ejemplares, bastante malos y de relleno, algunos aun con el embalaje plástico puesto. Además, están en vitrinas cerradas con llave. Vamos que son de adorno. Sin embargo, hay unos sillones de órdago para sesiones de lectura largas, y saloncitos con mesas que incitan a la conversación entre susurros. Lamentablemente, yo era el único inquilino de la biblioteca, pues al resto de los huéspedes parece que no les atraía tanto como a mí.

Dentro de la visita guíada, pudimos acceder al coro, que normalmente permanece cerrado con llave. En él, además de tener una buena vista de la iglesia, y de su espectacular retablo, podemos ver una preciosa sillería de madera labrada, con dos niveles de asientos. Un trabajo impresionante de varios escultores, entre ellos Juan de Juni.

Destaca también el rosetón, que aunque pequeño, ilumina todo el coro. Las vidrieras son recientes, ya que las originales se rompieron en los diversos avatares por los que pasó el edificio. En fin, un lugar agradable para visitar.

Aparte de los interiores del Parador visitamos León, naturalmente, pero las fotos de la ciudad ya os las pondré en otro momento para no hacer la entrada demasiado larga (que ya lo es de por sí). De hecho, la visita el MUSAC (Museo de Arte Contemporáneo) da para una entrada individual, jojojo… La Catedral imponente, y el Palacio Botines precioso. Sin embargo, el barrio húmedo me decepcionó un poco. Demasiadas espectativas, supongo. Bueno, centrémonos.

En fin, volviendo al tema de la atención recibida, fue impecable desde que atravesamos la puerta por primera vez. El parking, a pesar de no ser vigilado, contaba con portero que identificada las matrículas de los coches con el número de la habitación del huesped, detalle que no hemos visto en otros paradores. Por cierto, coincidimos en la recepción haciendo el check-in con Carmen Lomana, que parecía una habitual del sitio, por la naturalidad con la que hablaba con el personal.

El botones que nos acampañó al coche a por el equipaje fue amable hasta lo incómodo, metiéndose literalmente en mi maletero para evitar que yo sacase la maleta, y abriendonos todas las puertas a pesar de ir cargado con el equipaje. Uno que es de baja alcurnia y no está acostumbrado a estos excesos, intentó sujetarle al hombre la primera puerta y el tipo se nego en redondo, murmurando “nononoseñorporfavorpaseusted“.

Todo el mundo nos atendió excepcionalmente bien, más allá de lo que esperábamos, tanto el servicio de habitaciones, como el equipo de recepción, los conserjes, camareros, jefes de sala… Se me ocurrió comentar en el desayuno a una de las camareras: “ayer nos pusieron un queso muy rico con el solomillo, pero no recuerdo como se llamaba“, y me dijo, “ahora mismo se lo pregunto al jefe de cocina“. Volvió a los minutos deshaciéndose en excusas, diciendo “lo lamento profundamente señor, pero es que han cambiado el turno de cocina, y no he podido localizar al equipo que preparó la cena anoche“. ¡Intentó llamarles por teléfono!. Acojonante.

Las comidas fueron bastante mejores que en Oropesa, y salimos mucho mas satisfechos (y gordos). Yo, fiel a mis principios, me metí para el cuerpo unas migas que estaban para mojar pan (que redundante, ¿verdad?), y un corderito asado que se deshacía de lo tierno que estaba. Probamos también la pasta, mero, solomillo, sopa de cocido, pimientos del piquillo… Todo excelente, sin ningún “pero” a nada.

Incluso en los postres, leyendo la carta comentamos (sotto voce, claro) que era un poco escasa, que no tenían mucha variedad, y que ahi “habían bajado un poco el nivel“. Para taparnos la boca, viene el camarero con el helado de la niña y nos dice: “el repostero se ha permitido hacerle una tontería a la cría…“, y nos trae un muñeco de nieve hecho con chocolate (con tres tipos de chocolate) en el plato, y unas hojitas decorando alrededor del helado. Toma ya.

Aparte de la gastronomía, la habitación fue tambien de nuestro agrado. Las camas, cómodas, No se apreciaban ruidos de ningún tipo. Las instalaciones cuidadas, todo muy limpio. La única queja que puedo tener es por el wifi, cuya señal era deficiente en mi habitación. Hoy en día no se puede decir que el wifi no llega porque la habitación está retirada. Es tan ridículo como decir que el agua caliente no te llega a la habitación porque estás en una cuarta planta. En fin.

La fachada del edificio, una joya del Plateresco, está muy bonita iluminada por la noche, al igual que la plaza, con sus fuentes y su arbolito de Navidad y todo.

Tras nuestra visita leonesa, hemos recuperado la fe en los Paradores Nacionales, y volveremos sin duda a visitarlos lo antes que podamos hacernos otra escapadita. Merece la pena, de verdad.

Anuncios

4 pensamientos en “Última escapada del año, en el Parador de León

  1. Preciosas fotos, como siempre. A mí me gusta la del cartel (sombra/reflejo) del nombre del parador.
    ¿La última foto es de la llave de vuestra habitación? ¿O es la de la ciudad?
    😉

  2. Pingback: Visita al MUSAC (León) | El blog de Cesar Jodra

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s